De todos los despropósitos que uno encuentra en la fallida Spider-Man 3 de Sam Raimi, una de las cosas que jamás me cuadró fue cómo en los primeros minutos de metraje nos presentan la historia de Penny, la hija enferma de Flint Marko (alias Sandman), para no volver a hacer más alusiones al tema en ningún momento. Debido a esto, siempre tuve la impresión de que varias cosas debieron quedarse en la mesa de montaje, ocasionando un producto final un tanto caótico y atropellado que, con el aderezo de cierto tono de "humor" bastante desafortunado, acabó decepcionando a la inmensa mayoría del público.
Pues bien: hoy os dejo un vídeo (cortesía del canal de Youtube GTMovies MX), que muestra una de esas escenas que sufrieron los recortes de la tijera, en la que volvemos a ver a la esposa y a la hija de Marko, esperando al susodicho sentadas frente a un parque infantil, donde -al ver que el hombre no llega- la madre le dice a la niña algo así como "que más le vale no creer en las promesas de su padre". Entonces le pide que recoja sus cosas, que se marchan, pues ya no van a esperar más. La hija se levanta, pero cuando se aleja un poco, se da cuenta de que en el arenero del parque hay un grandioso castillo de arena. De pronto, es como si se sintiera llamada por la escultura, y aproximándose a ella, apoya la mano en su superficie, sintiendo a su padre, mientras éste también marca una de sus manos en la pared del castillo. Es un momento lleno de emotividad y ternura.
En ese instante su madre la reclama, y ella sale del arenero. Cuando mira atrás, el castillo se ha desmoronado. Tan pronto como ambas se marchan, el Hombre de Arena vuelve a recobrar su forma humana, jurando que Spider-Man no volverá a entrometerse en sus planes de conseguir el dinero necesario para salvar a su hija.
Para mí, esa escena da coherencia y continuidad a la trama de Penny, y por extensión, a las motivaciones de Marko para decidirse a delinquir. Por eso pienso que ojalá hubiese entrado en el montaje final.
Según recoge Los Angeles Times, Donna Nunn, la esposa del actor Bill Nunn ha confirmado ayer el fallecimiento de éste, a los 62 años de edad en su Pittsburg natal, tras librar una larga batalla contra el cáncer.
Recordemos que el actor, entre otros muchos papeles, es recordado por encarnar el rol de Joseph "Robbie" Robertson, editor del Daily Bugle -y mano derecha de J. Jonah Jameson- en la famosa trilogía arácnida de Sam Raimi.
Tendríamos que esperar tres largos años desde la impecable Spider-Man 2 para ver materializado el estreno de la siguiente secuela de la saga: Spider-Man 3 (2007).
Muchísimos fans del personaje, y aquí me incluyo yo, acudimos por tercera vez a las salas de cine seguros de que la magnificencia de una nueva entrega continuaría alimentando ese maravilloso crescendo que ya habíamos podido palpar entre la destacable calidad de Spider-Man y su aún mejor continuación. En otras palabras: la primera nos había gustado mucho, la segunda aún más, por lo que confiábamos ciegamente en que la tercera ya sería algo así como el paroxismo total. Y más aún teniendo en cuenta que había sido la más cara de las tres. ¡Tenía, por fuerza, que quitar el hipo! Por eso cuando íbamos camino de la sala, nuestros pies, más que caminando, nos llevaban en volandas.
Sólo un año después de ver la luz Spider-Man: The New Animated Series, es decir, en 2004, se produce el estreno mundial de Spider-Man 2. Para muchos, la mejor película del trepamuros rodada hasta la fecha.
Tras muchos años de proyectos fallidos, problemas legales y otros quilombos varios, con el inicio del nuevo siglo todo parecía indicar que la materialización de una peli de Spider-Man de gran presupuesto al fin sería, para regocijo de fans, un hecho tangible.
Sam Raimi (que se declaró como incondicional del personaje desde su infancia) fue el director elegido para tamaña empresa, en sustitución de un James Cameron cansado de esperar que cuajase un proyecto tantas veces postergado.
Material promocional de algunos de los proyectos que nunca llegarían a materializarse
Sin embargo, la marcha de Cameron no sería en vano, ya que dejaría tras de sí un elaborado tratamiento de guión (incluso dibujado a modo de storyboard por Daniel Tomasi) del que la versión de Raimi tomaría "prestados" varios elementos, entre ellos uno de los más polémicos: la sustitución de los clásicos lanzarredes mecánicos por unos orgánicos (como muestra la imagen adjunta).
Una de las viñetas del storyboard del Spider-Man de J. Cameron
Spider-Man, la película (titulada El Hombre Araña en hispanoamérica) estuvo protagonizada por Tobey Maguire como Peter Parker/Spider-Man, Kirsten Dunst como Mary Jane (Gwen Stacy brillaría por su ausencia), y William Dafoe como Norman Osborn/Duende Verde. Otros secundarios importantes fueron James Franco como Harry Osborn, Cliff Robertson y Rosemary Harris como los tíos Ben y May y un inmenso J. K. Simmons como un J.Jonah Jameson tan perfecto que parece extraído directamente de las páginas del cómic.
Como podéis suponer, tampoco faltó el obligado cameo de Stan Lee.
La banda sonora corrió a cargo de Danny Elfman, afamado compositor de cine y tv y responsable, entre otras muchas, de la famosa sintonía de apertura de The Simpsons.
Raimi dando instrucciones a la pareja protagonista
El filme, estrenado en 2002, tuvo una gran acogida de público, sobre todo debido a la gran cantidad de seguidores del personaje y a los excelentes efectos especiales (para su época) a cargo de John Dysktra, que incluso le valdrían la nominación a los premios Oscar en la categoría de "Mejores Efectos Visuales". Además, James Acheson creó unos vestuarios muy adecuados para los personajes que, en el caso concreto del Trepamuros, resultarían una actualización bastante efectiva de los clásicos diseños del gran Romita Sr.
Aquí podéis ver el tráiler original:
El mismo año de su estreno, la película también contó con su obligada adaptación al cómic, titulada Spider-Man The Official Movie Adaptation, con guión del mismísimo Stan Lee(y dibujo de Alan Davis).
Como en la mayoría de estrenos audiovisuales arácnidos, éste también contó con su propio álbum de cromos, curiosamente editado por Merlin Stickers (y si digo curiosamente, es porque este tipo de álbumes en España suelen venir de la mano de Panini). La colección estaba compuesta por 158 cromos auto adhesivos, y traía el clásico póster central desplegable. En su día tuve la fortuna de hacerla íntegra, y hoy es una más entre las diversas piezas de mi colección del Hombre Araña.
Álbum de cromos inspirado en el film...
Mi valoración de la película (8/10)
LO MEJOR:El poder ver, por primera vez, a un Spider-Man de carne y hueso creíble en sus movimientos. Otro gran acierto me parece la cuidada combinación de drama, humor, romance y acción. Ninguno de tales ingredientes se hace ni escaso ni excesivo, y dar con la medida justa no debe ser tarea fácil. Sam Raimi lo consiguió de lleno.
LO PEOR:La cara de bobalicón irredento de Tobey Maguire. Es que no se parece NADA a Peter Parker, y eso, señores, es tremendamente grave. La pretendida química entre la pareja protagonista también brilla por su ausencia. La sustitución de Crusher Hogan por Bone Saw McGraw me irrita por carecer de fundamento. Los lanzarredes orgánicos me parecen fuera de lugar, y además su inclusión se carga de un plumazo buena parte de la genialidad del Parker inventor. El traje del Green Goblin en plan Power Ranger tampoco ayuda demasiado, y la omisión de Gwen Stacy no tiene perdón de Dios. Para saber cual fue la siguiente producción relacionada con el personaje, pincha aquí: Spider-Man: The New Animated Series (2003).