Pues ya tenemos aquí el segundo tráiler de Spider-Man No Way Home, y en contra de lo que muchos esperaban, NO muestra ni a Tobey Maguire, ni a Andrew Garfield... ni siquiera a Charlie Cox, dividiendo al fandom entre los que siguen viendo indicios encriptados en cada gesto o cada palabra, y los que definitivamente abandonan toda esperanza de ver la ansiada reunión de los tres hombre-arañas. Personalmente, yo tengo mi propia teoría.
A sólo unas horas del esperadísimo estreno del segundo tráiler de Spider-Man No Way Home, Sony ha difundido este espectacular nuevo póster de la película. Sí, amigos: es innegable que el hype está por las nubes...
Vista Venom: Let There Be Carnage (llamada Venom: Habrá Matanza en España y Venom: Carnage Liberado en Hispanoamérica), he de decir que tampoco es para tirar cohetes. Me ha dejado un poco la sensación de oportunidad desaprovechada, y me explico:
Si Venom es el simbionte más afamado del universo Marvel, no cabe la menor duda de que Carnage es el más peligroso y desquiciado. Y si en la primera entrega hubo quien echó de menos a Spider-Man, aquí no hay hueco para nuestro héroe, pues el "Venom rojo", y su enfrentamiento con su "padre" acapara todos los focos.
A pesar del carisma de los personajes, y de unas escenas deslumbrantes tanto de Tom Hardy como de Woody Harrelson, la trama principal adolece de predecible. Además, como suele ser habitual en el género, no se explotan en toda su magnitud los conflictos internos de los tándems protagonistas (Brock-Venom, Kasady-Carnage), desaprovechando una oportunidad irrepetible para continuar indagando más profundamente en sus personalidades (que era una de las críticas más recurrentes respecto a su predecesora y que con otro enfoque a buen seguro ayudaría a asentar mejor a los personajes).
La cinta deja una sensación más descafeinada que Deadpool 2 (cuando ambas partían de una premisa similar, la continuación de una buena película de antihéroes, que no abundan, y que sin embargo ahí sí que me sorprendió gratamente). Es difícil ser original en este tipo de propuestas, pero justamente con Carnage tenían la excusa perfecta para sorprender a la audiencia con un nuevo personaje tan rico y con tanto potencial. No obstante, la calificación de PG13 pasa factura a lo que podría haber sido el enfoque de un asesino en serie potenciado por la unión con un simbionte tan poderoso.
Para mí, una de las mejores cosas, la escena post créditos (y más de uno ya sabréis a lo que me refiero), que deja la puerta abierta a algo que muchos llevan tiempo esperando.
En resumen, es una película correcta, con un CGI aceptable, algunos chistes forzados y una duración precisa para desenvolver el argumento. Carnage no está del todo mal (aunque se quede, insisto, a medio gas de lo que podría haber sido con una calificación R); Venom también cumple el expediente, pero no aporta nada nuevo a la fórmula de la primera entrega. ¿Balance general? Un 5 sobre 10.
De todos los despropósitos que uno encuentra en la fallida Spider-Man 3 de Sam Raimi, una de las cosas que jamás me cuadró fue cómo en los primeros minutos de metraje nos presentan la historia de Penny, la hija enferma de Flint Marko (alias Sandman), para no volver a hacer más alusiones al tema en ningún momento. Debido a esto, siempre tuve la impresión de que varias cosas debieron quedarse en la mesa de montaje, ocasionando un producto final un tanto caótico y atropellado que, con el aderezo de cierto tono de "humor" bastante desafortunado, acabó decepcionando a la inmensa mayoría del público.
Pues bien: hoy os dejo un vídeo (cortesía del canal de Youtube GTMovies MX), que muestra una de esas escenas que sufrieron los recortes de la tijera, en la que volvemos a ver a la esposa y a la hija de Marko, esperando al susodicho sentadas frente a un parque infantil, donde -al ver que el hombre no llega- la madre le dice a la niña algo así como "que más le vale no creer en las promesas de su padre". Entonces le pide que recoja sus cosas, que se marchan, pues ya no van a esperar más. La hija se levanta, pero cuando se aleja un poco, se da cuenta de que en el arenero del parque hay un grandioso castillo de arena. De pronto, es como si se sintiera llamada por la escultura, y aproximándose a ella, apoya la mano en su superficie, sintiendo a su padre, mientras éste también marca una de sus manos en la pared del castillo. Es un momento lleno de emotividad y ternura.
En ese instante su madre la reclama, y ella sale del arenero. Cuando mira atrás, el castillo se ha desmoronado. Tan pronto como ambas se marchan, el Hombre de Arena vuelve a recobrar su forma humana, jurando que Spider-Man no volverá a entrometerse en sus planes de conseguir el dinero necesario para salvar a su hija.
Para mí, esa escena da coherencia y continuidad a la trama de Penny, y por extensión, a las motivaciones de Marko para decidirse a delinquir. Por eso pienso que ojalá hubiese entrado en el montaje final.
Marvel Comics acaba de anunciar una nueva serie de Ben Reilly, el clon de Spider-Man, ambientada en la época en la que él creía que era el Peter Parker original, mientras éste -creyéndose el clon- se había retirado de la vida superheróica para mudarse a Portland con Mary Jane. La cabecera, con guión de J.M. DeMatteis y dibujos de David Baldeón, verá la luz el próximo mes de enero, en un ejercicio de retrocontinuidad muy similar al que lleva a cabo la cabecera Symbiobte Spider-Man de Peter David y Greg Land.
Según la trama proporcionada por la editorial, una serie de asesinatos se están cometiendo por todo New York, y podrían estar conectados. Al mismo tiempo, regresa una misteriosa figura del pasado de Ben y el Instituto Ravencroft podría tener la clave de su identidad.
Particularmente, he de decir que, de entrada, a mí me da muy buena vibra. También es fácil convencerme con un proyecto de este tipo, pues cualquiera que me conozca un poco sabe cuánto me gusta una historia de retrocontinuidad cuando está bien planteada. Y en este caso, tanto el planteamiento como el equipo artístico me parecen de lo más acertados. ¿Qué decir de DeMatteis, el hombre que nos trajo La Última Cacería de Kraven? En cuanto a nuestro español David Baldeón, creo que si os digo que ya me gustaría verlo a los lápices de la actual The Amazing Spider-Man, poco más puedo añadir. Tan pronto como la obra caiga en mis manos os dejo por aquí mi reseña.
Un ejemplar en perfecto estado de Amazing Fantasy #15 (imagen superior), el número en el que debutaba nuestro amistoso vecino Spider-Man ha sido vendido este jueves por 3,6 millones de dólares en la casa de subastas Heritage Auctions, desbancando el récord que hasta entonces ostentaba la primera aparición de Superman en Action Comics #1, que se vendió en una transacción privada en abril por 2,75 millones de dólares. Lo curioso del caso, es que el tebeo de Supes es casi 25 años más antiguo que el del trepamuros, lo que de entrada debería hacerlo bastante más caro. Cabe recordar que el cómic que presenta la historia de origen del arácnido costaba sólo 12 centavos cuando se publicó en agosto de 1962.
"¿Qué mejor libro para romper el récord que el debut del personaje más querido de Marvel?", dijo el vicepresidente de Heritage Auctions, Lon Allen.
Sin haberse asentado aún la enorme polvareda levantada por el lanzamiento del tráiler de Spider-Man: No Way Home, ahora se han hecho virales unas fotos (las mismas que acompañan este post), que mostrarían a Andrew Garfield en el set de la película, según algunos, acompañado del que dicen que sería Tobey Maguire. Los actores están ataviados con sus respectivos uniformes arácnidos y subidos a una estructura de andamios delante de un croma azul.
Y aunque es pronto para confirmar al cien por cien la autenticidad de estas imágenes, cabe apuntar que el hecho de que Sony se haya apresurado a reclamar los derechos de las mismas es, como mínimo, sospechoso. ¡¡Se admiten apuestas!!